Los comienzos en un sitio nuevo siempre son duros, y si a eso le sumas que nosotros nunca habiamos hecho un viaje en coche tan largo, que ibamos adormilados con la pastilla que mami nos dio y que el despertar no fue muy bueno... pues os podéis imaginar. ¡¡Al despertar nos dimos cuenta de que no estábamos en casa!!
Sí... era una casa, pero olía diferente, estaba vacia, y no sabíamos dónde meternos. Siempre contamos la misma historia, pero es que así fue. A mí me dió por maullar y maullar esa noche asustado y mamá me cogía en brazos para calmarme. Me asomaba por la ventana de la habitación y dejaba de maullar.
Luna en cambio acostada encima de una maleta en la entrada de casa, o en un rincón sin querer acercarse a nosotros, sólo salió un par de veces con mucho miedo para olisquear la cama hinchable que la abu y mami compraron para poder dormir los primeros días.

Aquí Luna ya más relajada encima de su maleta
Aquí Luna ya más relajada encima de su maleta
Y luego a mí se me fue pasando el susto, pero a ella no. Se tiró una semana debajo de una balda de un escritorio, sin querer comer, ni beber. No le servían los mimos que la abu y mami le daban, y si acaso chupaba el dedo de mami cuando se lo mojaba en agua y se lo acercaba a la nariz para que viera que era agua. Un poco de malta y dos trozos de pechuga de pavo, no queria comer nada más. Cualquier ruido del portal la asustaba, hasta que poco a poco fue viendo que no pasaba nada. Simplemente estábamos en un lugar nuevo, pero con la abu y mami, que era lo importante.
Como decia, el piso estaba vacio cuando llegamos, pero la abu y mami hicieron todo lo posible para que nosotros nos sintieramos como en casa. Nuestras camitas las pusieron en el suelo, los juguetes eran los nuestros de siempre, y en el piso nuevo (hoy nuestra casa) encontraron dos tableros de corcho que nos sirvieron para rascar nuestras uñas hasta que el tito de Madrid nos mandó el rascador azul.
Más tarde la casa se fue llenando de muebles y cosas necesarias en una casa, y Luna y yo nos fuimos sintiendo más cómodos. Aunque todavía entrábamos en las habitaciones con algo de miedo.
Pero nos esperaba una sorpresa... siempre habíamos soñado con tener un rascador de los grandes, y nuestro sueño se hizo realidad. Fue una de las primeras compras que mami hizo en Alicante.
¿Qué os ha parecido? Así llegamos a estas tierras... jiji, y ya sí. Conocemos cada rincón de la casa y cada ruido. Hemos pasado ya más tiempo aquí que en la anterior casa de Madrid, donde Luna sólo pasó dos años y yo tan solo uno.
Esperemos que éste sea nuestro lugar definitivo porque sólo de pensar en un comienzo como el que vivimos... se nos ponen los pelos de punta :P
Ronroneos y lametones varios,
Zeus
P.D: Mami acaba de volver del médico y para todos aquellos que os preocupasteis por sus dolencias, os diré que la analítica ha salido bien y que es probable que lo que tenga en los pies sea fascitis plantar. Según su Vete dice que la recuperación es lenta con estas cosas... pero mami va notando mejoría poco a poco. Ains, a ver si se recupera ya del todo :D

6 comentarios:
a mi me resultado muy bonito porque son recuerdos, que se nota tenéis dentro, seguramente resultara, como el es, difícil es como empezar de 0, y eso no es fácil,
pero mirad que pronto pasa el tiempo, ya adaptados al nuevo hogar, ciudad, et,
y la verdad a sido emotivo ver en imágenes ese partir de 0,
quizá no hubiera nada en el piso, pero sentimiento sin duda habían muchos, de ahí el recuerdo que guardáis,
nos habéis hecho partícipes de una historia muy bonita,
miles de besitos
Que bonito saber como empezó todo y que genial ver que lo primero que pusisteis fueron sus cosas para que estuvieran más a gusto.
Pablo tiene fascitis plantar, si necesitas información nos preguntas ya somos expertos en plantillas y remedios caseros :)
Los comienzos son duros, pero también ilusionantes, ¿verdad?
Esperamos que vuestra humana se recupere muy pronto, mimadla un poco, un buen dominador debe saber cuándo ha de consentir un poco a los humanos... ¡muahahahahá!
Amigos si es que los principios son muy duros,a mi ha tocado empezar dos veces...
Nos alegra ver que poco a poco,visteis que era vuestro nuevo hogar y disfrutasteis de él.
Lametones y ánimos a mami,que menuda rachita pobre,dadle muchos mimines vale? ;)
Es bonito recordar ese principio, aunque resultara algo difícil.
Un saludete gatuno desde nuestra Gatera y ánimo a vuestra mami con su dolencia, a ver si mejora pronto.
Rumbo, Noa y Elmo.
...y así fue como llegásteis a ser de mi tierra! :))
Seguro que en esos momentos os asustásteis también los humanos del comportamiento gatuno, de no comer y esas cosas... pero al final todo se pasa, jejeje!
a mami que se cuide que la queremos como nueva pronto!
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